Información y Consejos de Salud para ir a Laos

Los problemas de salud y la calidad de los servicios médicos varían enormemente dependiendo de dónde y cómo se viaja por Laos. Los viajeros suelen preocuparse por contraer enfermedades contagiosas en los trópicos, pero las infecciones rara vez causan enfermedades graves o muerte. De hecho, lo más peligroso son las condiciones médicas previas (como problemas del corazón) y los accidentes. No obstante, es relativamente habitual enfermar de una forma u otra. Por suerte, la mayoría de las enfermedades comunes se pueden evitar con sentido común o bien tratarse fácilmente llevando un botiquín completo.

Los consejos siguientes pretenden servir únicamente como indicaciones generales y en ningún caso sustituyen el consejo de un médico especializado en medicina de viajes.

Antes de partir

Hay que llevar los medicamentos en sus cajas originales, con la etiqueta visible. También es buena idea llevar la receta médica, donde se vea la fecha y los nombres genéricos de los medicamentos. Si se llevan agujas o jeringuillas, se recomienda conseguir una carta del médico que certifique su necesidad.

Si el viajero toma una medicación regular, hay que llevar el doble por si acaso (por ejemplo, en caso de robo o pérdida). En Laos puede resultar difícil encontrar algunos medicamentos nuevos, especialmente los últimos antidepresivos, medicinas para la presión sanguínea y anticonceptivos.

Seguro de viaje

Aunque el viajero esté sano y en buena forma, no debería viajar sin seguro médico, ya que los accidentes son imprevisibles. Hay que declarar todas sus condiciones médicas: la empresa de seguros acabará comprobando si el problema ya existía antes y no ofrecerá cobertura si se demuestra que es así y el viajero no lo había declarado. Normalmente hace falta cobertura adicional para actividades de aventura como escalada. Si el seguro médico del viajero no cubre los gastos médicos en el extranjero, se recomienda contratar un seguro adicional: para más información, véase www.lonelyplanet.com/travel_services. Si el viajero va sin seguro, debe saber que las evacuaciones de emergencia son extremadamente caras.

Hay que comprobar con antelación si el plan de seguro hace pagos directamente a los proveedores de servicios médicos o reembolsa más tarde al viajero los gastos sanitarios en el extranjero. En Laos, muchos médicos cobran en efectivo. En ese caso, hay que guardar todos los recibos para cobrarlos más tarde.

Vacunas recomendadas

Según las regulaciones internacionales, la única vacuna requerida es la de la fiebre amarilla. Solo hay que presentar el certificado de vacunación si se ha visitado un país que esté en zona de fiebre amarilla seis días antes de llegar al sureste asiático.

Los centros especializados en medicina tropical son la mejor fuente de información sobre vacunas y ofrecen recomendaciones personalizadas.

La mayoría de las vacunas no producen inmunidad hasta pasadas al menos dos semanas; se recomienda realizar la visita 4-8 semanas antes del viaje. Hay que pedirle al médico un certificado internacional de vacunación, que incluye todas las vacunas recibidas.

Botiquín

A continuación se recomiendan algunos productos recomendados para el botiquín del viajero:

  • antibiótico para diarrea, p. ej. norfloxacino o ciprofloxacino; azitromicina para diarrea bacteriana; y tinidazol para giardiasis o disentería amebiana

  • Anticonceptivos

  • Antidiarreico, p. ej. loperamida

  • Antiespasmódico para calambres estomacales, p. ej. buscopan

  • Antihistaminínicos para alergias, p. ej. cetrizina durante el día y prometazina durante la noche

  • Antiinflamatorios, p. ej. ibuprofeno

  • Antináuseas, p. ej. proclorperacina

  • Antiséptico para cortes y rasguños, p. ej. betadine

  • Artículos de botiquín como tijeras, tiritas, vendas, gasa, termómetro (electrónico, no de mercurio), pincitas, agujas estériles y jeringuillas

  • Comprimidos de yodo para purificar el agua

  • Crema antibacteriana, p. ej. mupirocin

  • Crema fungicida, p. ej. clotrimazol

  • Crema solar y sombrero

  • Descongestionante para resfriados y gripes, p. ej. seudoefedrina

  • Medicación para la indigestión, p. ej. mylanta

  • Paracetamol para el dolor

  • Pastillas para la garganta

  • Permetrina para repeler insectos (se impregna la ropa y las mosquiteras)

  • Repelente de insectos a partir de DEET

  • Solución de rehidratación oral para diarrea, p. ej. suero oral

  • Tratamiento para candidiasis vaginal (infección vaginal de hongos), p. ej. pesarios de clotrimazole o pastillas de diflucan

Webs

En internet se puede encontrar mucha información de salud para viajeros.

Organización Mundial de la Salud (OMS; www.who.int/ith) Publica un libro magnífico llamado Viajes internacionales y salud, que se revisa cada año y se puede conseguir gratuitamente en la red.

MD Travel Health (www.mdtravelhealth.com) Recomendaciones muy completas sobre salud para todos los países (en inglés). Se actualiza a diario.

Centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC; www.cdc.gov/spanish) Buena información general.

En Laos

Disponibilidad y coste de la asistencia médica

Laos ni tiene infraestructuras para urgencias médicas graves. Los hospitales y clínicas estatales son de los más básicos del sureste asiático en cuanto a estándares de higiene, formación del personal, suministros y equipamientos.

Para dolencias menores o moderadas (como la malaria), la clínica internacional del hospital de Mahasot (021-214022, 021-214021; Th Fa Ngoum; 24 h), en Vientián, tiene buena reputación. Algunas embajadas extranjeras en Vientián también tienen centros médicos, pequeños pero profesionales, como el centro médico de la embajada francesa (021-214 150).

En caso de urgencias graves, normalmente la gente va a Tailandia. Si un problema médico puede esperar hasta llegar a Bangkok, mucho mejor. Allí hay hospitales excelentes.

Para urgencias médicas que haya que tratar antes de llegar a Bangkok, se pueden pedir ambulancias desde poblaciones cercanas como Nong Khai o Udon Thani, en Tailandia. El centro médico más cercano es el hospital general de Nong Khai Wattana (042-465201) de Nong Khai. Un poco mejor es el hospital Aek Udon (042-342555) de Udon Thani, 1 h más adelante por carretera desde la frontera.

No se recomienda comprar medicamentos sin receta médica, ya que en Laos escasean muchos medicamentos y es habitual encontrar productos falsos o caducados.

Enfermedades contagiosas

Dengue

Esta enfermedad transmitida por un mosquito es cada vez más problemática en Laos, especialmente en las ciudades. No hay vacuna, y solo se puede prevenir evitando las picaduras de mosquito. El mosquito que lo transmite pica de día y de noche, así que hay que extremar las precauciones en todo momento. Los síntomas incluyen fiebre, jaquecas graves y dolores corporales (antes se lo conocía como “fiebre quebrantahuesos”). Hay quien desarrolla sarpullidos y diarreas. No hay un tratamiento específico, solo descanso y paracetamol. No hay que tomar aspirinas, ya que ello aumenta la probabilidad de tener hemorragias. Hay que acudir a un médico para diagnosticar y hacer un seguimiento del viajero.

Hepatitis A

Muy problemática en toda la región. Este virus transmitido por el agua y la comida infecta el hígado y causa ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), náuseas y apatía. No hay un tratamiento específico para la hepatitis A, solo hay que darle tiempo al hígado para que se cure. Todos los viajeros que van al sureste asiático deberían estar vacunados contra la hepatitis A.

Hepatitis B

Es la única enfermedad de transmisión sexual que puede prevenirse mediante vacuna. La hepatitis B se contagia a través de los fluidos corporales, como los derivados del contacto sexual. En algunas zonas del sureste asiático, hasta un 20% de la población es portadora de la hepatitis B y normalmente no lo saben. Las consecuencias a largo plazo pueden incluir cáncer de hígado y cirrosis.

Hepatitis E

La hepatitis E se transmite a través del agua y la comida contaminadas. Los síntomas son parecidos a los de la hepatitis A, pero es mucho menos habitual. Es un problema muy grave en embarazadas y puede causar la muerte de la madre y del hijo. Actualmente no hay vacuna; la prevención consiste en ir con cuidado al comer y beber.

Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)

Según Unaids y la OMS, Laos sigue siendo un país con baja prevalencia de VIH. No obstante, se cree que solo se informa de uno de cada cinco casos. El sexo heterosexual es el principal modo de transmisión en Laos. El uso de preservativos disminuye enormemente el peligro de infección del VIH, aunque no lo elimina completamente.

Malaria

Muchas zonas de Laos (en especial las zonas pobladas) tienen un riesgo de malaria mínimo o inexistente. El riesgo de tener efectos secundarios causados por la medicación contra la malaria puede pesar más que el riesgo de contraer la enfermedad. Sin embargo, en algunas zonas rurales el riesgo de contraerla es mayor y vale la pena arriesgarse a tener efectos secundarios. Hay que recordar que la malaria puede resultar fatal.

La malaria la causa un parásito transmitido por la picada de un mosquito infectado. El síntoma más popular de la malaria es la fiebre, pero también pueden producirse síntomas generales como dolor de cabeza, diarrea, tos o frío. El diagnóstico solo se puede hacer extrayendo una muestra de sangre.

Para evitarla se recomiendan dos estrategias combinadas: evitar los mosquitos y tomar la medicación contra la malaria. Mucha gente que la contrae toma una medicina preventiva inadecuada, o directamente no la toman.

Algunos consejos para evitar las picaduras de mosquito:

  • Elegir alojamientos con mosquitera y ventilador.

  • Impregnar la ropa con permetrina en las zonas de más riesgo.

  • Dormir con una mosquitera impregnada de permetrina.

  • Rociar la habitación con repelente de insectos antes de salir a cenar.

  • Aplicar un repelente de insectos que contenga DEET sobre la piel expuesta.

  • Llevar manga larga y pantalones de color claro.

Medicación contra la Malaria

Hay varias medicaciones. El Lariam (mefloquina) ha recibido muy mala prensa, en parte justificada, en parte no. Esta pastilla de administración semanal es apta para mucha gente. Los efectos secundarios graves no son habituales, pero pueden incluir depresión, ansiedad, psicosis y ataques. Cualquiera con antecedentes de depresión, ansiedad, trastornos psicológicos o epilepsia no debería tomar Lariam. Tiene una efectividad del 90% en buena parte del sureste asiático, pero hay bastante resistencia en zonas del norte de Tailandia, Laos y Camboya. Hay que seguir tomándolo durante cuatro semanas después de salir de la zona de riesgo.

La doxiciclina se toma a diario y es un antibiótico de amplio espectro que tiene el beneficio añadido de ayudar a evitar varias enfermedades tropicales. Los efectos secundarios potenciales incluyen fotosensibilidad (tendencia a sufrir quemaduras de sol), candidiasis vaginal, indigestión, ardor de estómago, náuseas e interferencias con las píldoras anticonceptivas. Algunos efectos secundarios más graves incluyen ulceración del esófago; esto se puede evitar tomando la pastilla con la comida y con un gran vaso de agua, y no tumbarse durante media hora después de tomarla. Hay que seguir tomándola durante cuatro semanas después de salir de la zona de riesgo.

El Malarone es un medicamento que combina atovacuona y proguanil. Los efectos secundarios son ligeros y poco habituales (principalmente náuseas y dolor de cabeza). Es la mejor solución para viajes cortos a zonas de alto riesgo. Hay que tomarlo durante una semana después de salir de la zona de riesgo.

Una última opción es no tomar medicación preventiva pero llevar medicamentos de emergencia por si se desarrollan los síntomas de la malaria. No es una solución ideal, y hay que llegar a un buen centro médico en un plazo de 24 h desde que aparece la fiebre. Si se elige esta opción, el tratamiento más efectivo y seguro es el Malarone (cuatro comprimidos en una única toma, durante tres días).

Opistorquiasis (duela del hígado)

Se trata de gusanos diminutos que a veces están presentes en los peces de agua dulce de Laos. El riesgo principal proviene de comer pescado crudo o poco hecho. En las zonas rurales, hay que evitar especialmente comer Ъąh dàak (pescado fermentado no cocinado utilizado como acompañamiento de muchos platos).

Una forma menos inusual de contraerlos es nadar en el río Mekong o en sus afluentes en la zona de Don Khong y el sur de Laos.

A niveles bajos, casi no hay síntomas. A niveles altos, los síntomas habituales son una fatiga excesiva, fiebre baja o hígado hinchado (sensación general de dolor abdominal), además de gusanos o huevos de gusano en las heces. La opistorquiasis se trata fácilmente con medicación.

Rabia

Esta enfermedad se trasmite a través de una mordedura o un lametón de un animal infectado, habitualmente un perro o un mono. Hay que ir al médico inmediatamente después de cualquier mordedura y empezar el tratamiento, que resulta mucho más fácil si el viajero se ha vacunado antes de partir. Después de la mordedura, hay que lavar con cuidado la herida con agua y jabón, y aplicar un antiséptico a partir de yodo. Si el viajero no está vacunado, hay que aplicarle inmunoglobulina contra la rabia lo antes posible.

ETS

Las enfermedades de transmisión sexual más habituales en Laos incluyen herpes, verrugas, sífilis, gonorrea y clamidia. Los portadores de estas enfermedades no suelen mostrar signos de infección. El uso del preservativo evita la gonorrea y la clamidia, pero no las verrugas o el herpes. Si tras una relación sexual aparecen irritaciones, bultos, secreciones o dolor al orinar, hay que acudir al médico inmediatamente. Si el viajero ha tenido relaciones sexuales durante el viaje, al volver es recomendable hacer un examen de detección de ETS.

Tuberculosis

La tuberculosis es muy infrecuente en viajes cortos. Los cooperantes, personal médico y viajeros en rutas largas que tengan un contacto significativo con la población local deberían tomar precauciones. Solo se suele vacunar a los niños menores de cinco años, pero se recomienda que los adultos en situación de riesgo se hagan pruebas de tuberculosis antes y después de viajar. Los síntomas principales son fiebre, tos, pérdida de peso, sudor por la noche y cansancio.

Tifoidea

Es una infección bacteriana grave que se transmite también a través del agua y la comida. Provoca dolor de cabeza y fiebre de forma intensa y progresiva, además de tos seca y dolor estomacal. Se diagnostica a través de análisis de sangre y se trata mediante antibiótico. Se recomienda vacuna para todos los viajeros que pasen más de una semana en el sureste asiático y que se alejen de las ciudades principales.

Diarrea del viajero

La diarrea del viajero es uno de los problemas más habituales. Entre el 30 y el 50% de la gente las sufre en las dos primeras semanas de viaje.

La diarrea del viajero se caracteriza por más de tres deposiciones acuosas en 24 h, acompañadas de uno de estos síntomas: fiebre, calambres, náuseas, vómitos o malestar general.

Para el tratamiento es importante estar bien hidratado. Las soluciones de rehidratación como el suero oral son ideales. Antibióticos como la norfloxacina, la ciprofloxacina o la azitromicina destruyen la bacteria rápidamente.

La loperamida no resuelve la causa, tan solo detiene el problema. Puede ser muy útil cuando hay que hacer un largo recorrido en autobús. No hay que tomar loperamida si se tiene fiebre o sangre en los excrementos. Si el antibiótico pertinente no funciona, hay que ir al médico inmediatamente.

Disentería amebiana

La disentería amebiana es muy infrecuente entre los viajeros, pero a menudo la diagnostican los laboratorios de poca calidad del sureste asiático. Los síntomas son parecidos a los de la diarrea bacteriana (fiebre, diarrea con sangre y malestar general). Siempre hay que pedir asistencia médica fiable si aparece sangre en las deposiciones. El tratamiento se realiza con tinidazole o metronidazole para matar el parásito que está en el cuerpo, y luego con otro medicamento para destruir los quistes. Si no se trata, pueden producirse complicaciones (como abscesos de hígado o intestinos).

Giardiasis

El giardia lamblia es un parásito que afecta a los viajeros con cierta frecuencia. Los síntomas incluyen náuseas, hinchazón, gases excesivos, fatiga y diarrea intermitente. El parásito acaba desapareciendo incluso sin tratamiento, aunque se pueden tardar meses. El tratamiento más habitual es tinidazole; una segunda opción es el metronidazole.

Peligros medioambientales

Comida

Comer en restaurantes supone el mayor factor de riesgo para contraer la diarrea del viajero. Se puede evitar comiendo únicamente comida recién cocinada y evitando moluscos y comida que lleve tiempo en un bufé. Hay que pelar toda la fruta, cocinar todas las verduras y comer en restaurantes concurridos donde la comida esté recién hecha.

Calor

Muchas zonas del sureste asiático son cálidas y humedad durante todo el año, y cuesta un tiempo adaptarse al clima. Es habitual sufrir hinchazón de pies y tobillos, al igual que calambres musculares causados por un sudor excesivo. Esto se puede prevenir evitando la deshidratación o la actividad excesiva.

La deshidratación es la causa más habitual de agotamiento por el calor. Los síntomas incluyen debilidad, dolor de cabeza, irritabilidad, náuseas o vómitos, piel sudada, un pulso rápido y débil, y una temperatura corporal normal o ligeramente elevada. El tratamiento implica resguardarse del calor y/o del sol, abanicar a la persona afectada y aplicar paños húmedos y fríos en la piel (con agua que contenga un cuarto de cucharilla de sal/litro). La recuperación suele ser rápida, aunque a continuación es normal sentirse débil durante unos días.

Los golpes de calor suponen una emergencia médica muy grave. Los síntomas se presentan de repente e incluyen debilidad, náusea, cuerpo caliente y seco con una temperatura por encima de los 41°C, mareo, confusión, pérdida de coordinación, ataques y posible pérdida de la consciencia. Hay que pedir asistencia médica y empezar a eliminar el calor enfriando el cuerpo: quitar la ropa, abanicar y aplicar hielo o paños húmedos y fríos en el cuerpo (especialmente en las ingles y las axilas).

La miliaria es una irritación de la piel habitual en los trópicos, causada por el sudor que queda atrapado debajo de la piel. El resultado es un sarpullido con la aparición de pequeños bultos. Se trata resguardando a la persona del calor (posiblemente en un espacio con aire acondicionado) durante unas horas, y aplicando duchas frías. Puede ser de utilidad aplicar polvo antimiliaria, comprado en alguna tienda local.

Picaduras de insectos

Las chinches no provocan ninguna enfermedad, pero las picaduras pican mucho. Viven en las grietas de los muebles y las paredes, y por la noche van hacia las camas para alimentarse de las personas. Se puede tratar la picadura con antihistamínicos.

Las garrapatas suelen aparecer al caminar zonas rurales. Se encuentran detrás de las orejas, en la barriga y en las axilas. Después de la picadura de una garrapata, si se experimentan síntomas como irritación, fiebre o dolor muscular, hay que ir al médico. La doxiciclina evita las enfermedades que transmiten las garrapatas.

En las zonas de bosques húmedos hay sanguijuelas. No transmiten ninguna enfermedad, pero sus picaduras a veces pican intensamente semanas después, y además se infectan fácilmente. Hay que aplicar un antiséptico yodado sobre la picada para evitar la infección.

Las picaduras de abeja y de avispa suelen causar problemas si la persona les tiene alergia. Si el viajero tiene una alergia grave a las abejas o las avispas, debería llevar una inyección de adrenalina para urgencias.

Problemas cutáneos

Los sarpullidos de origen fúngico son habituales en climas húmedos. El problema empieza como una zona roja que se va extendiendo lentamente y que suele picar. El tratamiento consiste en mantener la piel seca, evitar las rozaduras y utilizar una crema fungicida con clotrimazol.

Los cortes y raspaduras se infectan fácilmente en los climas húmedos. Hay que tratarlos con mucho cuidado para que no aparezcan abscesos y otras complicaciones. Se recomienda lavar las heridas y aplicar antiséptico.

Serpientes

En el sureste asiático se encuentran muchas especies de serpientes, algunas inofensivas, otras venenosas. Hay que hacer como si todas fueran venenosas y nunca hay que intentar tocarlas. Se recomienda ir con botas y pantalones largos al caminar por una zona donde pueda haber serpientes. En caso de mordedura, hay que inmovilizar y hacer presión con una venda elástica, sujeta con firmeza alrededor de la extremidad. Se empieza en el lado de la mordedura y se avanza hacia arriba. La venda no debe estar tan apretada que corte la circulación. Los dedos deben quedar libres para poder comprobar la circulación. No hay que utilizar torniquetes o extraer el veneno chupando.

Quemaduras de sol

Aunque el día esté nublado, el viajero puede quemarse al sol rápidamente. Hay que utilizar siempre una crema solar fuerte, volviendo a aplicarla después de un baño. Se recomienda llevar siempre sombrero y gafas de sol, y no tumbarse al sol en las horas de máximo calor. En caso de quemadura de sol, el viajero debe resguardarse del sol hasta recuperarse.

Salud de la mujer

En zonas urbanas del sureste asiático es fácil encontrar productos sanitarios. Menos habituales son los anticonceptivos (es mejor llevarlos de casa). El calor, la humedad y los antibióticos pueden contribuir a la infección vaginal. El tratamiento se hace con cremas fungicidas y pesarios como Clotrimazole. Una buena alternativa es llevar una pastilla de Fluconazole (Diflucan).

Las embarazadas deberían tomar precauciones especiales antes del viaje. La época ideal para viajar es el segundo trimestre (entre las 16 y las 28 semanas), cuando hay menos riesgo de problemas de embarazo. Hay que llevar una lista de centros médicos de calidad del destino y realizar ahí los cuidados prenatales. Es muy importante que el seguro de viaje cubra todas las contingencias relacionadas con el embarazo (como un parto prematuro).

La malaria es una enfermedad de alto riesgo durante el embarazo.

Medicina tradicional

La medicina tradicional está muy extendida en el sureste asiático. Hay una gran diferencia entre estos sistemas tradicionales de curación y la medicina popular. Hay que evitar los remedios populares, ya que a menudo implican procedimientos bastante dudosos con complicaciones potenciales. En cambio, la medicina tradicional (como la china) goza de una buena reputación.

Todas las medicinas tradicionales asiáticas perciben una fuerza vital básica, y perciben la enfermedad como consecuencia de un bloqueo o un desequilibrio. Las técnicas como la fitoterapia, el masaje y la acupuntura se utilizan para volver a equilibrar la fuerza vital o para mantener el equilibrio. Estas terapias se pueden utilizar para tratar afecciones duraderas como la artritis, la fatiga crónica, el síndrome del intestino irritable y algunas enfermedades crónicas de la piel. Hay que evitar la medicina tradicional para tratar enfermedades graves, como la malaria.

Seguro de viaje

Como siempre, se recomienda tener un buen seguro de viaje. Laos se considera una zona de alto riesgo. Al existir servicios médicos limitados, es vital tener un seguro que cubra evacuaciones (por aire, si es necesario) a un hospital de Tailandia. Hay que leer la letra pequeña de las pólizas para ver si se cubren las actividades de riesgo (normalmente no se incluye escalada, rafting y motociclismo).

Si el viajero recibe atenciones médicas en Laos o Tailandia, tiene que llevarse todos los recibos y copias de los informes médicos (preferentemente en inglés) a efectos del seguro.

Informarse es importante

Antes y durante el viaje recomendamos que cualquier información relacionada con seguridad, salud, trámites administrativos como la expedición de visados, etc. sea verificada con el Ministerio de Asuntos Exteriores del país del viajero.

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